
Martínez de la Torre, Ver.- Estas personas protestaban cuando el presidente de la republica licenciado Felipe Calderón Hinojosa tenía la palabra, por lo que elementos del estado mayor presidencial aprovecharon la oportunidad para callarlos y sacarlos de las instalaciones de la Expo.
Martínez de la Torre, Ver.- Tal parece que la seguridad del presidente de la República se ha convertido en inseguridad para los ciudadanos comunes y corrientes de este país, y esto quedó más que demostrado en su pasada visita el día viernes por la mañana en las instalaciones de la Expo, donde personal del Estado Mayor Presidencial a empujones e insultos trató de sacar de este evento al conductor de radio Juan Flores Ibáñez.
Dijo el locutor de radio a quien escribe esta nota, que una persona del sexo masculino, con sombrero y guayabera blanca, le pregunto el motivo de su visita a las instalaciones de la Expo, a lo que él (correctamente como se le conoce) contestó que trabaja para el grupo radiofónico MS noticias, aclaración que no fue escuchada y sin otro punto que tratar este gorila lo empezó a empujar tratando de sacarlo de las instalaciones de la Expo, por lo que el locutor solicitó de inmediato la ayuda de algunos de sus compañeros.
Las amenazas -dice el declarante- no pararon ahí, ya que otro sujeto de gorra negra le señaló que lo que él dijera son palabras mayores, así que mejor calmadito.
Esta acción se repitió cuando un grupo de mujeres y hombres de bajos recursos gritaban a los cuatro vientos frente al presidente de la República “que el pueblo se estaba muriendo de hambre”, a lo que el personal del Estado Mayor Presidencial sin medir palabras los sacaron del evento a empujones, sin importarles que hubiera niños de por medio.
Esta misma historia se repitió con campesinos de la región, los cuales con cartulina en mano protestaban y pedían al presidente de la República más seguridad en Veracruz y mejores escuelas para sus hijos, reclamo que también no fue escuchado por el primer mandatario de la nación gracias a la intervención de los guaruras del Estado Mayor Presidencial, que al percatarse de esta acción de inmediato corrieron para poner orden y romper los panfletos.