- Ya fue demandado el DIF municipal de Tlapacoyan
- Hoy es el careo en Martínez de la Torre

Por Danny Faibre.
Tlapacoyan, Ver.- Las corrieron del DIF municipal por que hablaron con el gobernador, ahora exigen justicia Noemí Hernández Silva y Guadalupe Méndez Passos.
Tlapacoyan, Ver.- Noemí Hernández Silva y Guadalupe Méndez Passos son dos ex profesoras del centro preescolar CAIC-DIF “Los Corazoncitos” de este municipio que fueron despedidas por la señora Tatiana Araujo de López, presidenta del DIF Municipal, la excusa fue porque estas dos pedagogas le solicitaron al gobernador del estado sus bases en dicha fuente de empleo, petición que fue escuchada y programada por el primer mandatario de Veracruz, como se demuestra en un oficio hecho llegar a este reportero y que está sellado por la oficina particular de Palacio de Gobierno el día 30 de abril del presente año.
Afirman trabajadoras del DIF Municipal que si no son panistas no tienen derecho a trabajar dentro del gobierno de Tlapacoyan, aunque desempeñen un buen trabajo en su área, es por ese motivo que corrieron a las quejosas de esta nota.
Destacaron las educadoras que después de ser despedidas del centro preescolar CAIC DIF “Los Corazoncitos” sus superiores las citaron para que siguieran trabajando pero en el departamento de limpieza, vendiendo boletos, antojitos y descargando bicicletas, actividades que nada tenían que ver con su profesión y responsabilidad.
Enrique López de León, presidente municipal de Tlapacoyan, en una entrevista déspota y grosera con las afectadas el día 26 de julio del presente año, les dijo que su despido se debe a que fueron con el gobernador Fidel Herrera Beltrán y que también apoya las decisiones de su esposa Tatiana Araujo de López.
“Es necesario que alguien tome cartas en este asunto y se les devuelva el empleo a nuestras compañeras, ya que no es justo que se las trate así el alcalde y su esposa, los cuales nos hacen trabajar como negros y no nos pagan más, inclusive queremos informar que vivimos presionadas en nuestro trabajo porque si decimos algo nos corren y si salimos en la foto o en las notas de los periódicos con caras felices es porque ahí nos obligan a ponernos.” Expresó otra educadora que no quiso dar sus generales por temor a represalias.