Por:Eva Marcial pereda.
La coacción psicológica incapacita para el funcionamiento habitual de la mujer de una forma tan contundente como la agresión física, Cuanto mayor sea el tiempo que las mujeres estén expuestas a los malos tratos, mayores serán las secuelas psicológicas y menores sus posibilidades de recuperación. En no pocos casos, las secuelas psicológicas se harán crónicas y, quizás, irreversibles.
Los maltratadores emplean las agresiones, las amenazas, las intimidaciones y el abuso psicológico, etc., para coaccionar y controlar a la víctima. La agresión física no puede ser continua pero permanece como un factor oculto y constante de amedrentamiento. Los maltratadotes son selectivos en el ejercicio de la violencia, lo que demuestra que son capaces de controlarse en cualquier otra situación con extraños.
Comúnmente las mujeres que han sufrido de maltrato, ya sea físico o psicológico presentan:
• Autoestima oscilante.
• Dependencia del varón y en general de todas las figuras de autoridad.
• Miedo.
• Estrés.
• Bajo estado de ánimo.
• Crisis de ansiedad.
• Depresión.
• Desorientación.
• Incomunicación y aislamiento provocado por el continuo desamparo social.
• Sometimiento /Subordinación /Dependencia.
• Incertidumbre.
• Dudas e indecisiones por bloqueo emocional.
• Asume la responsabilidad de los sucesos (Culpabilización).
• Desmotivación, ausencia de esperanzas.
• Carencia de poder real para solucionar el problema (Impotencia/Indecisión).
• Vivencia y transmisión de roles machistas.
• Generalmente, antecedentes parentales de violencia familiar.
• Poco o nulo margen en la toma de decisiones de la vida de pareja y de su propia vida.
• Baja interiorización de valores sociales y democráticos.
• Trastornos alimentarios severos. (bulimia/anorexia).
• Trastornos del sueño.
• Irritabilidad y reacciones de indignación fuera de contexto.
• Sometimiento /Subordinación /Dependencia.
• Incertidumbre.
• Dudas e indecisiones por bloqueo emocional.
Lo que redunda posteriormente en Estrés Post Traumático, manifestándose en:
? Angustia
? Re-experimentación del trauma (recuerdos, sueños).
? Hiperalerta (insomnio, vigilancia, sobresaltos).
? Evitación de las cosas, lugares o personas que desencadenan la re-experimentación.
El mensaje y la ayuda que la mujer reciba cuando sufre de maltrato, influirán de manera definitiva en que ella y sus hijos se encaminen hacia la liberación o la aniquilación.
Todos somos responsables de denunciar el maltrato y asistir a las víctimas de éste.
Pero en la práctica muchas veces la mujer maltratada no es creída y sus intentos de escapar de la violencia son en vano. Es entonces cuando empiezas aprender que NO HAY ESCAPE y acabas diciendo “me he caído por las escaleras”
“La dinámica del maltrato a la esposa es muy similar a las técnicas usadas para controlar o hacer un lavado de cerebro a los prisioneros de guerra. Estas técnicas inducen dependencia, terror y debilidad, hasta el punto de que la persona victimizada por ellas tiende a quedar inmovilizada por la creencia de que está atrapada y no puede escapar".
La mujer aprende que no hay salida de la violencia cuando en diversos intentos de pedir ayuda y comunicar a conocidos, familiares y profesionales que está padeciendo un maltrato, recibe el mensaje de que es un problema privado, de que nadie debe meterse, de que él cambiará, de que por el bien de sus hijos debe quedarse, de que es muy difícil probarlo, etc.
Desde el exterior no es fácil comprender porqué la mujer maltratada no deja al agresor. Muchas mujeres dicen “si a mí me maltrataran, yo me iría inmediatamente” pero estas mujeres no suelen saben lo que es estar en una situación continuada de peligro extremo y sin escape.
Si alguien apunta una pistola a tu cabeza y te dice: "si intentas escapar te mataré" ¿es probable que intentes escapar? Probablemente intentarás convencer a tu captor de que te deje vivir, buscarás sus amabilidades y su amistad. ¿Significa eso que eres débil de personalidad o que te han educado en la sumisión? No, únicamente estarás luchando por tu supervivencia”.
Las víctimas con el síndrome no siguen con los maltratadores porque se hayan vinculado a ellos, sino que están con ellos porque no tienen manera de escapar. El rehén que ve una forma segura de escapar escapa. Si vuelve con el secuestrador es por su temor a sufrir las represalias si no lo hace, aunque ni la misma víctima se de cuenta de que está volviendo por miedo y no por amor.
No te des por vencida. Pide ayuda, inténtalo una y otra vez. La próxima quizá encuentres lo que buscas.
El miedo al peligro es diez mil veces más terrorífico
que el peligro mismo.
Eva Marcial pereda.( marcial_peredaeva@hotmail.com)