
Por. Miguel Ángel Contreras Mauss
Coscomatepec, Ver. La incosteabilidad de las actividades agropecuarias en el medio rural es la principal causa de emigración de sus habitantes a otros Estados o la Unión Americana, abandonando las parcelas de diferentes cultivos.
Aunado a esto, la emigración se ha convertido en una costumbre entre las familias del sector campesino, donde los jóvenes y padres de familia esperan la oportunidad para marcharse, y así tener una mejor alternativa económica.
A decir del Presidente del Comité Regional Campesino de la CNC, Antonio García Reyes, cerca del 50 por ciento de las parcelas (de maíz, fríjol, caña) los campesinos han dejado abandonadas ya que no existe un valor atractivo para el campesino.
Sin embargo, adelantó que los funcionarios de gobierno deberán tomar en cuenta las recomendaciones realizadas por los propios agricultores, en el sentido de implementar mejores políticas públicas que favorezcan de manera real y objetiva a los productores.
Aseveró que no es posible seguir implementando programas realizados desde atrás de un escritorio, sin que éstos reflejen realmente a la hora de ser aplicados, debido a las inconsistencias que presentan por carecer de los estudios de campo que deben hacerse muy escrupulosos.
Y es que mencionó que la falta de oportunidades y empleo que sufren los trabajadores del campo sigue latente desde hace muchos años, lo que obliga a los padres de familia a buscar el sustento diario en otros lugares.
“La comercialización de los productos agrícolas se suma al desempleo y falta de oportunidades, lo que ha orillado a los trabajadores del campo a buscar otras alternativas de supervivencia que encuentran en otros estados o la Unión Americana.” Refirió.
Indicó que de acuerdo con el comportamiento actual seguirán viéndose mas parcelas abandonadas y posiblemente después municipios pequeños sin pobladores, por el fenómeno de la emigración.
Remarcó que actualmente existe dinero en las comunidades, pero no es por la comercialización de los productos del campo, sino por las remesas que muchos migrantes envían constantemente desde el vecino país del norte, y con dichos recursos se ha reactivado al agro de la región.
Aseveró que existe preocupación entre el agrarismo ya que de no reactivarse el campo con políticas bien implementadas, se corre el riesgo de seguir a la baja en la producción y continuar dependiendo de los granos importados de otros países.
Pues a la fecha la producción de maíz se ha reducido hasta en un 50 % y la del café en un 30 % aproximadamente, por lo que la situación en el campo es cada día más preocupante.
Finalmente aseveró que los precios de los fertilizantes se han incrementado hasta en un 120 %, lo que representa precios inalcanzables para los campesinos que cada año ven sus cosechas más raquíticas y mermadas por no contar con recursos financieros para poder aplicar dichos abonos a sus cultivos.