Autoridades españolas aseguran que la polémica fue creada por los medios.
Afirma embajada china en España que en su país no consideran ofensivo el que los jugadores españoles de baloncesto se rasguen los ojos
MADRID, España, ago. 15, 2008.- Se trata de un gesto de "cariño, simpatía y reconocimiento, que es lo que siente la federación por el pueblo chino y su país", así ha querido zanjar la Federación Española de Baloncesto la polémica suscitada tras la publicación de una fotografía del equipo masculino, patrocinada por una conocida marca de mensajería, que se tomó durante la fase de preparación del equipo para esta competición.
En la imagen aparecen los internacionales españoles con los dedos en los ojos para emular los rasgos orientales, un gesto que en diferentes diarios ingleses ha sido calificado de racista.
Concretamente la controversia surge desde el periódico inglés "The Guardian", en cuya edición digital del pasado domingo calificaba dicha instantánea de irresponsable y que podía generar acusaciones de racismo. Tras su publicación, otros medios de comunicación ingleses y estadounidenses se hicieron eco de esta polémica.
El mismo diario incluso llegó a especular con que esta imagen del todo inapropiada podría influir a la hora de elegir a Madrid como sede de los Juegos Olímpicos en el 2016.
Desde la Federación Española de Baloncesto (FEB) se pide perdón y considera "que esta polémica, del todo gratuita, se ha generado desde la mala fe por parte de unos medios que han querido dañar la imagen no sólo de la propia FEB sino también de nuestro país y nuestro deporte, por lo que se reserva las acciones legales pertinentes para salvaguardarla".
Por otro lado, entre los integrantes del equipo español se insiste que nunca hubo intención de ofender a nadie y que lo que pretendían con este anuncio era un mayor acercamiento al pueblo chino.
Desde la Embajada de China en España se ha apuntado que el gesto de rasgarse los ojos por parte de los integrantes de la selección de baloncesto no es una ofensa para ellos y consideran que en su país tampoco ha resultado ofensivo.
Además un portavoz de dicha Embajada señaló las buenas relaciones por las que atraviesan en la actualidad China y España donde no hay ningún tipo de conflicto.
De la misma manera piensan la mayoría de los españoles que interpretaron el anuncio publicitario como un gesto de simpatía y en ningún momento vieron en él actitudes racistas.